Los días previos a la partida han sido una locura: Navidades, familia, amigos y muchos deberes, intentando no dejar ningún cabo suelto… dos años son dos años.

Iniciamos nuestro viaje dejando atrás lo que siempre es mas difícil, amigos y familia: sabemos que es un hasta luego, pero siempre cuesta.

Comenzamos nuestro viaje por África, con muuuchas ganas y algun que otro costipado…

Por supuesto la llegada a Kenia y la perdida de nuestra maleta ha sido un increíble WIN. Creo que no se puede empezar mejor un viaje como éste, obviamente en lo que a lección aprendida se refiere:

Casi un año haciendo una maleta, preparándola, pensándola, ajustándola, pensando que llevar y que no, que comprar y que no, que necesitar y que no… y como no podía ser de otra manera, AFRICA , en el primer día, nos enseña la lección mas importante: nada de lo que llevas es tan importante.

Lógicamente no queríamos perder nuestras cosas, pero es obvio que nuestra forma de pensar y de vivir nos lleva a querer tener todo planeado, todo encaminado…

Esta claro que este viaje no es para eso. No empezamos este viaje para vivir una experiencia, sino para cambiar nuestras vidas.

PD: Por supuesto, África no es tan cruel… nuestras maletas volvieron a nosotros. Pero como hemos dicho, la lección ya se ha aprendido, nada de lo que cargas es nunca tan importante.