Han pasado un par de días desde que dejamos Bamba.

Es difícil de explicar como nos sentimos ahora y como hemos estado allí…

Pueden ser los diez días mas bonitos e intensos que hemos vivido en toda nuestra vida. Esto es posiblemente porque nunca hemos conocido a gente que dé tanto de si a los demás sin esperar nada a cambio.

Bamba family es un proyecto iniciado por Rocío en el que, a través del desarrollo de todo tipo de proyectos, pretenden dotar de recursos a una pequeña comunidad del valle del Rift. Ubicado en norte de Kenia, ahora mismo tienen unos 90 niños apadrinados, que están o en el colegio o intentando iniciar estudios en la universidad.

El 95% de los niños y las mujeres que viven en Bamba tiene historias muy difíciles de contar… y no os podéis hacer una idea de lo increíble que es ver a estas personas con ganas de luchar por la vida, por estudiar, por crecer y cumplir todos sus sueños.

Cuando llegamos allí, llegamos con la idea de ayudar, de intentar echar una mano, con la idea de servir para algo, sin saber que nos íbamos a ir de allí habiendo recibido muchisisisisisismo más de lo que hemos sido capaces de dar.

Durante nuestro tercer día en Bamba ya nos decíamos a nosotros mismos que esta experiencia iba a ser difícil de contar… que tenía que ser vivida por todas aquellas personas a las que queríamos…

Creo que lo único que hicimos bien de verdad durante esos días fue intentar dar cariño e intentar crecer un poco dentro de una familia tan grande. 

Ahora solo tenemos palabras de agradecimiento. Esta es nuestra familia de Kenia. Porque un trocito muy grande de nuestros ❤️ se ha quedado allí con ellos. Neema women, Mama Christine, Carol, Sofi, Janet, Zenewa, Cathy, Ceci, Lucy, Ivy, Frida, Christine, Chibe, Michelle, Dismus, Titus, Denis, Jason, Mery, Jaces, Ian y Pasta gracias por tanto.

Nawependa. Volveremos.