Seguimos nuestro viaje alrededor del mundo y la siguiente parada nos lleva a un país del que nos han hablado mucho y, a lo mejor por esta razón, nos apetece mucho conocer y ver si son verdad todas las historias que hemos escuchado de Sudáfrica.
Llegamos en vuelo a Johannesburgo y nos vamos directamente a recoger la que será nuestra casa móvil para este mes: nuestro 4×4 con tienda abatible en el techo. Nos comemos un Burguer King (si, lo echábamos algo de menos después de dos mesecitos a ugali) y nos ponemos en marcha para acercarnos a la que será nuestra primera parada. Esta primera noche dormimos en un camping que nos queda de camino y nos sorprende muchísimo para bien. A orillas de un lago, con tomas de luz y barbacoa para cada uno de los sitios de acampada y con millones de actividades incluidas en la entrada, ¡incluso un minisafari!

A la mañana siguiente nos ponemos en marcha prontito, nos quedan todavía unas 4 horas de coche por delante… Aunque sea un gran desconocido (para nosotros lo era antes de viajar aquí), Sudáfrica cuenta con el Cañón del río Blyde, el tercer cañón más grande del mundo después del Cañón del Colorado en EE. UU. y el Cañón del río Fish en Namibia. ¡Y vaya si es grande! Recorremos la Ruta Panorama (a los sudafricanos les gusta poner nombre a todas las rutas), viendo las diferentes cascadas que forma el río, las erosiones que ha ido creando en las rocas y por último llegamos a Three Rondavels, un mirador desde el cual las vistas son impresionantes y nos hace sentirnos pequeñitos pequeñitos a su lado, una vez más en este viaje.
Para dormir, elegimos un camping de la zona: SWADINI. Suponemos que el ser entre semana y en pleno mes de marzo es lo que justifica que durmamos en este precioso camping a los pies del cañón completamente solos, con la única compañía de unos bonitos ciervos rayados e hipopótamos (estos últimos separados por una verja electrificada, ¡menos mal!).

Prontito suena el despertador… ¡¡hoy es un día que llevamos queriendo mucho mucho tiempo!! ¡¡Nos vamos a Kruger!!! (Pincha aqui si quieres saber mas sobre este increíble parque nacional)

Tras el sexto y último día de safari en Kruger. ¡Este parque nos ha encantado! La posibilidad de ver animales es bastante alta, las carreteras son muy cómodas y fáciles de recorrer por uno mismo, las instalaciones y los campings que tiene para pasar la noche están muy muy cuidados y la variedad de paisajes que tiene, ya sea más tipo bosque, sabana pura o montaña, hace que nunca te canses del paisaje y de ver sitios nuevos y diferentes. Salimos pronto por la puerta del sur ya que hoy queremos cruzar la frontera a un pequeño país, contenido todo el en el continente sudafricano: Eswatini (Pincha aquí si quieres saber más sobre este país)

Con la alegría en el cuerpo por haber visto a estos animales, continuamos nuestro camino, el cual nos devuelve a Sudáfrica. Nos dirigimos a la cordillera de Drakensberg, la cual significa “montañas de dragones”, en la que haremos uno de los trekkings que más nos apetecen para ver la cascada Tugela ( Pincha aquí si quieres saber más sobre Drakensberg)

Dejamos Drakensberg atrás. Por delante tenemos unos cuantos kilómetros hasta llegar a Jeffrey’s Bay. Cada día descansamos en un camping, cada cuál más bonito, a orillas del mar: Scottburgh y Bucaneers Backpackers, súper recomendables los dos!

Y después de todos estos kilómetros, ¡llegamos a Jeffrey’s Bay! ¡Podéis imaginaros los ojos desorbitados de Carlos al ver esas olas de categoría mundial! Solo tienen una pega y es que a los tiburones también les gustan…( pincha aquí si quieres saber más sobre JBAY)

Tras unos días de surf, sol, tiendas y playa, continuamos nuestro camino para comenzar la Ruta Jardín. Esta ruta recorre la costa sur de Sudáfrica hasta llegar a Ciudad del Cabo donde acabaremos nuestro viaje por Sudáfrica ( pincha aquí si quieres saber más sobre estos días).

Tras todos estos días recorriendo Sudáfrica nos hemos hecho una idea muy fuerte de todas las cosas que nos han gustado y de lo que no…
Sudáfrica es un país que esta lejos de hacerte sentir en África…es casi como un país europeo en cuanto a las infraestructuras y las facilidades, sin embargo, tiene toda la increíble belleza de los animales y sus paisajes salvajes.
Por otro lado, lo que este país vivió no hace tantos años sigue plenamente presente en su sociedad ( y así es como lo sientes mientras lo recorres). Al igual que al recorrer el resto de países de África, ves y sientes la pobreza… diríamos que en Sudáfrica no sólo ves esta pobreza, sino que sientes una desigualdad brutal entre sus mismos habitantes… esto también se traduce en la amabilidad y las formas de la gente en el día a día.
Sudáfrica es un país hermoso e increíble y muy fácil de recorrer y, a pesar de ello, te hace sentir extraño, como si jamas pudieses ser parte de él.
