Hemos leído en muchas guías y blogs que es una visita obligada si estas en el país, tanto por su mezcla de culturas, por su larga historia y por su gastronomía. Y, efectivamente, la ciudad no defrauda.

George Town es una pequeña ciudad en la isla de Penang, al noroeste de Malasia. Andando por ella puedes encontrarte desde pequeños templos chinos en su barrio de Little India, mezquitas en Chinatown y rascacielos y centros comerciales en la zona económica.

A nosotros nos llamó especialmente la atención todos sus Kongsi. Éstos son clanes, grandes familias que comparten religión, creencias y tradiciones. Comenzaron como pequeñas asociaciones de migrantes que llegaron hasta esta zona buscando trabajo y, poco a poco, fueron creciendo hasta convertirse en grandes grupos con una casa propia donde reunirse para rezar, debatir sobre política, celebrar cumpleaños o bodas, comer y disfrutar de tiempo juntos.

Además, George Town es una ciudad con un arte callejero increíble, el cual ha sido impulsado desde el gobierno, en un principio para plasmar en ellas costumbres locales y situaciones graciosas del día a día de esta ciudad. Sin embargo, en el año 2012 y de mano de un artista lituano, decidieron ampliar con varias pinturas el centro urbano y al ver el reclamo turístico que ello suponía, acabaron haciendo hasta souvenirs de ello.

La verdad que ir paseando por la ciudad, en busca de todas estas pinturas, es una forma diferente y divertida de recorrer todas sus callejuelas e ir admirando las obras de arte que son capaces de plasmar en una pared.

Paseando una de las tardes por sus calles, acabamos desembocando en la zona del paseo marítimo de la ciudad. En ella se deja ver el ayuntamiento de la ciudad, de marcado estilo colonial, y la academia de formación de marinos militares. Todo este paseo es, especialmente al atardecer, un hervidero de gente, familias, niños jugando al futbol, volando sus cometas o simplemente disfrutando de un tiempo de tranquilidad frente al mar.

Siguiendo el paseo por la costa hacia el sur, fuimos a dar a unos barrios muy peculiares de esta ciudad, el Chew Jetty. Este clan consta de 75 casas construidas en forma de pantalán, sobre columnas de cemento que le han ganado terreno al mar. En su interior esconde varios templos chinos y muchas tiendas de comida y de recuerdos de Malasia.

Para comer, como ya nos habían dicho y como pudimos comprobar, la ciudad está llena de mercados con varios puestecitos de comida local diferentes, donde puedes acercarte a comprar aquello que más te guste y sentarte a comértelo en la zona central.

Una de las mañanas la dedicamos para visitar el Templo de Kek Lok Si, en la península de Penang, a sólo 15 minutos de George Town. Éste es el templo budista más grande de toda Malasia y, por lo tanto, una zona de gran importancia para el país.

Aunque el templo no destaca por su historia, ya que fue construido entre 1890 y 1905, tanto su ubicación en la ladera del monte, como su arquitectura y colorido, hacen de él uno de los lugares que más nos gustaron de esta zona.

Destaca su pagoda, la cual contiene 10.000 budas y tiene 7 alturas, y una estatua de bronce fabulosa, de 36,5 metros de altura, de Kuan Yin, la diosa de la misericordia.