Tras más de 10 días por Nusa Lembongan, nos toca decir adiós a nuestro pequeño bungalow. La verdad es que sentimos una ligera pena yéndonos de esta isla que nos ha aportado mucha paz y tranquilidad y en la que hemos estado como en casa… Pero la verdad es que, por delante, tenemos uno de los destinos que más le han llamado la atención a Carlos desde que salimos de casa.
Esto es nada más y nada menos que las Islas Mentawais. Estas son unas 70 islas situadas a unos 150 km en la costa occidental de Sumatra. Y que son mundialmente conocidas por su increíble surf y por su agua turquesa. Para llegar hasta allí decidimos coger dos vuelos nacionales: Bali- Yakarta y Yakarta- Padang.
Padang es una ciudad en la costa oeste de Sumatra de casi 1 millón de habitantes, puerta de entrada, vía ferry, a las islas Mentawais. Aquí planeamos 2 días para preparar el material de surf para ir a las islas y para recibir con los brazos abiertos a nuestra primera visita de este viaje: Fer y Bea (para ellos el viaje desde Canarias fue un poquillo más largo). Tras ponernos al día, unas comiditas típicas indonesias y dormir como enanos en un hotel con muuuucho nivel, estábamos listos para iniciar la parte final del viaje hasta nuestro destino.

A la mañana siguiente cogimos los cuatro el ferry de 3 horas a este pequeño paraíso. Tuvimos la suerte de coincidir con Laura ( la Jefaza del pequeño hotel/resort/surfcamp, en la que íbamos a estar 10 diitas viviendo) y, gracias a ello, nos puso a todos al día de cómo funcionaba todo y nos iba dejando con la boca abierta de lo que teníamos por delante.
Cuando llegamos al puerto de Siberut, nos recibieron allí el EQUIPAZO de Shadowmentawais y nos dirigimos a nuestra islita. Shadow Mentawais se encuentra al sureste de Siberut, en una pequeñita isla en la que solo está este pequeño surfcamp. Os dejo aquí el Link para que le echéis un vistazo.
Allí nos quedábamos a dormir en un bungalow de dos plantas!!! ¡¡¡Mirad que autentica maravilla!!!

El día a día aquí se centra básicamente en surfear, surfear y surfear… y entre medias poder disfrutar del increíble paraíso de islas en el que hemos tenido el placer de hospedarnos. Por supuesto, Scheherezade siempre saca algo de tiempo para jugar, mezclarse y divertirse con la gente local… y más, si hay algún niño con el que reír…

La verdad es que el surfing nos acompañó, no con un parte increíble pero si con bastantes olitas para disfrutar y aprovechar. Agua cristalina, mucho nivel en el agua y un buen rollo increíble en el Surfcamp (el cual os recomiendo si alguna vez tenéis la oportunidad de venir hasta aquí).

Gracias Fer y Bea por viajar hasta aquí y disfrutar con nosotros de este paraíso!!! Nos vemos en la siguiente parada.

