Tras la paliza de viaje que nos habíamos pegado desde Lombok, llegar a Siargao fue como una bendición. 

Nuestras expectativas en Siargao están muy altas la verdad. Nos han hablado verdaderas maravillas de esta isla al este de Cebú y llegamos reventados, pero con unas ganas enormes.

Siargao, pese a ser muy pequeña (se tarda unas dos horas en darle la vuelta en moto) tiene 2 zonas donde quedarse y hacer algo de vida. El norte, donde la ciudad más grande es BURGOS (el pasado español en Filipinas se nota desde el primer momento) y en el sur es General Luna. Decidimos quedarnos en General Luna, principalmente por una razón, ¡¡¡el surf!!! ¡Allí está la famosa ola de Cloud ‘9! Asique elegimos un pequeño bungalow con una mini cocina: Tropical Bungalow. La mini cocina, después de estar viajando 6 meses, te da una pequeña sensación de hogar. Aunque solo sea poder hacerte una tortilla francesa para cenar es como un regalo caído del cielo. 

Planear Siargao fue muy sencillo, puesto que los primeros 3-4 días eran los días que había algo de surf, y el resto, serian para visitar la isla. 

Cloud 9 es una ola de derecha, que tiene su máximo esplendor de finales de agosto a diciembre. ¡Aunque hay diferentes picos en la zona, teníamos claro que había que surfear la meca! Pese a que el parte no era muy grande, apenas medio metro canario, pudimos disfrutar de unos bañazos. La ola tiene una calidad espectacular, una puesta en pie algo rápida, con sección tubera y luego se alagar para hacer giros y maniobras. Una autentica delicia. Para evitar riesgos siempre es mejor surfear con marea alta, aunque los locales disfrutan de ella hasta casi 2 horas antes de la bajamar. 

¡¡La playa de Cloud 9 es una maravilla!! Por lo que pasar tres días surfeando y disfrutando de este ambiente, tomando cervecita por apenas 1 euro el cambio, se nos hizo bastante fácil. Si a eso añades que la gastronomía filipina está claramente influenciada por la española (llevábamos casi 4 meses sin ver 🐷) ¡¡el plan estaba muy pero que muy bien!! 

Aprovechamos para resaltar los siguientes sitios de comida, que nos gustaron especialmente:

  • Ronaldos para comida tipo plato combinado; bueno, bonito y barato. 
  • Kermit para pasta y pizza (de las mejores que hemos comido en 6 meses).
  • Bravo (comida española, se nos escapó una lagrimita).
  • Bar 150 (cervecita, comida a la brasa y música en directo). 

Cuando al 4 día el swell se acabó, nos tocó empezar a planear los tours por la isla. Y la verdad es que nos sorprendió muchísimo la de cosas que se pueden hacer en Siargao. Dado que lo primero que hicimos al llegar aquí es alquilar una motito (300 pesos diarios, unos 5 euros al cambio) fue fácil cogerla y empezar a recorrer cada rincón. 

Nuestra primera excursión fue Magpopongko Rock Pools, unas piscinas naturales increíbles que están apenas a 35 minutitos de General Luna (por cierto, que las carreteras en esta isla son de las mejores que nos hemos encontrado). 

Después seguimos hacia el norte para llegar a Burgos (imaginaros nuestra alegría cuando llegamos a esta ciudad) y dado que teníamos que comer, ¿Dónde comer mejor que en BURGOS? Jejeje, Aprovechamos para comer en Lokal Siargao, un sitio con algo de fama en esta pequeñita ciudad, que no nos defraudo nada de nada. 

Nos llevamos una gratísima sorpresa cuando siguiendo hacia el norte, llegamos hasta Alegría Beach. Quizá esperábamos encontrarnos a mucha más gente disfrutando de este paraíso, pero al llegar, nuevamente solo había familias locales disfrutando de la playita. Gracias a la tranquilidad que transmitía esta playa, decidimos acabar aquí el día. 

Al día siguiente nuestro plan fue ir a las playas más cercanas a General Luna, Secret Beach y Doot Beach. Al estar fuera de la zona más famosa de Siargao, también tuvimos el placer de estar muy solos, disfrutando de agua cristalina y unas vistas increíbles. 

Nuestro planning de 3er día fue recorrer la isla hacia el norte, pero esta vez por el oeste. La carretera la verdad es que tenía unas vistas increíbles a todo el manglar que rodea Siargao.

Recorriendo esta carretera, de repente nos encontramos con una cantidad enorme de motos aparcadas cerca de una especie de pabellón… por supuesto no pudimos contenernos y paramos a ver que se “cocía”. 

Acercándonos, empezamos a escuchar gallos de lejos y eso nos fue dando alguna pista de lo que íbamos a encontrarnos dentro. 

Peleas de gallos. Efectivamente. En Filipinas es casi un deporte nacional y mueve muchísima gente y muchos millones de pesos. Por supuesto, os podéis hacer una idea de la cantidad de gente extranjera que había ahí dentro… (obviamente, ninguna). Pero, lo cierto es que en cuanto entramos, un local se acercó a nosotros y nos empezó a explicar un poco como funcionaban las peleas, el tallaje, y las apuestas… Después de ver un par de peleas de gallos, decidimos que era suficiente y que podíamos seguir nuestro camino.

Nuestro principal objetivo era llegar a Taktak Falls, unas pequeñas cascadas en el noroeste de Siargao. La alegría fue mayúscula cuando pudimos llegar hasta ella en moto sin tener que bajar ni subir 300 escalones (en Bali, eso, hubiese sido imposible). 

Y fue más aún cuando vimos que estas cascadas estaban llenas de gente local, disfrutando de su domingo libre y comiendo allí en familia. Nos dimos un baño en el agua fresquita (sí, la del mar está tela de caliente) y aprovechamos para jugar con algunos niños y hablar con gente de allí que se acercaban a preguntarnos sobre nosotros.

Después de comer cogimos de nuevo la moto y fuimos a acabar la tarde a una de las playas que más nos han gustado, Alegría Beach.

El último día en la isla lo aprovechamos para lavar ropa, hacer de nuevo la mochila, comprar algún regalo e intentar vender la tabla: Cogimos la tabla y nos fuimos con ella a la entrada de Cloud 9. Allí un grupo de adultos filipinos pasaban la mañana en la entrada de la playa. Cuando nos vieron acercarnos con esta joyita y se enteraron de las medidas, ¡la cogieron y ya no quisieron soltarla por nada del mundo! Asique ellos contentos por tener una tabla nueva y nosotros felices porque un surfista filipino le vaya a dar bañazos a nuestra tabla en Cloud 9.