Ciudades americanas: San Diego, Los Ángeles y Santa Mónica

Después de un muy rico desayuno, nos dirigimos a San Diego, ya que justo el Juan Sebastián Elcano entró ayer en puerto y estará los próximos días en la ciudad.

Subimos a bordo y cuando el 2º Comandante y el resto de oficiales que nos ven, casi ni nos reconocen, especialmente a Carlos y su melena. Estamos un rato hablando con ellos en cubierta, contándoles un poco sobre nuestro viaje y ellos hablándonos de su viaje desde que salieron también en enero de España.

Después de una buena conversación nos despedimos de ellos, no sin antes dejarles una caja con toda la ropa de frío que hemos utilizado en Nueva Zelanda y que ahora ya nos sobra un poco, para que llegue con ellos a España el próximo julio, y nos vamos de visita al portaaviones USS Midway que está atracado justo enfrente.

Este barco comenzó a construirse en el 1943 en plena 2ª Guerra Mundial, pero no tuvo un papel crucial hasta las guerras de Corea, Vietnam y el Golfo. Hoy en día está convertido en un museo enorme y chulisimo, por el que puedes meterte por las cocinas, los camarotes o incluso la sala de máquinas. Además, la cubierta de vuelo está dedicada a la historia de la aviación, con ejemplos desde helicópteros y avionetas hasta los bombarderos F14 y F16.

Para dormir nos vamos a las afueras de Los Ángeles, a una habitación en un piso que hemos alquilado para la semanita que vamos a estar aquí. Tiene cocina (para descansar un poco de las hamburguesas y pizzas) y lavadora, así que nos viene perfecto para estos días.

Empezamos visitando el barrio de Country Club Park donde vemos la casa de Embrujadas (casualmente los dos tuvimos una infancia friki de esta serie) y la casa embrujada donde Micheal Jackson grabó el videoclip de “Thriller”. Nos acercamos a la Estación Central, pero el ambiente que hay por los alrededores de la plaza no nos gusta mucho, por lo que nos volvemos un poco antes de lo que nos gustaría.

Pasamos también por el barrio de Chinatown (podríamos hacer colección de todos los barrios chinos en los que hemos estado) y damos una vuelta por las tiendecitas llenas de souvenirs que tienen. Aunque este mola mucho que tiene una estatua de Jackie Chan.

El segundo día lo empezamos recorriendo el paseo de la fama en Hollywood. Vamos leyendo las estrellas de los famosos, buscando entre ellas nuestros artistas favoritos. Encontramos la de Peter Jackson, Walt Disney, James Cameron, Hans Zimmer, Tarantino, Benedict Cumberbatch, Meryl Streep… ¡y hasta Mickey Mouse y Donald!

Entramos al teatro Dolby, donde anualmente se celebra la gala de los Óscar y donde tienen reflejadas todas las películas ganadoras desde que se empezaron a entregar los premios.

La verdad es que el paseo de la fama es algo que siempre hemos visto en la tele y nos hemos imaginado como una avenida súper lujosa con todas las estrellas de los famosos. Nada más lejos de la realidad. Nada mas que te alejas unos metros del teatro Dolby y de todos los vendedores que te ofrecen paseos en coches lujosos, la calle está sucia, con basura, orina… y con mucha mucha gente hasta arriba de droga.

Aún así, por supuesto que no te puedes ir de la ciudad de las estrellas sin pasar por esta avenida en busca de tu famoso favorito.

Ya que el día va de estrellas, conducimos hasta el mirador de las míticas letras de “HOLLYWOOD”. Esta alado de un parque donde hay bastante gente disfrutando del día, comiendo o jugando con sus perretes. Aprovechamos y comemos aquí nosotros nuestra ensaladita que nos hemos preparado para hoy ya que, hemos de decir que en persona y por lo menos desde este mirador, se ve mucho más pequeñito de lo que te lo esperas. Pero aún así, otra imagen de toda la vida.

Por la tarde, como hace súper bueno, aprovechamos y nos vamos a Santa Mónica. Aparcamos el coche cerca de la playa y caminamos por su enorme paseo marítimo. Gente corriendo, en patines, haciendo fuerza en las barras que hay para ello con música en altavoces a todo volumen o, simplemente andando como nosotros, pero todo el mundo está en la calle disfrutando de la playa. 

Llegamos hasta el muelle de Santa Mónica, una de las zonas más conocidas de la ciudad y donde, por cierto, acaba la famosa Ruta 66.

En el muelle hay un pequeño parque de atracciones construido, con su noria, una montaña rusa, varios puestecitos donde dejarte unos dólares para conseguir un peluche… y un restaurante de Bubba Gump que no podía faltar.

Paralela al paseo de la playa está el Third Street Promenade, una zona peatonal llena de tiendas, restaurantes cines y artistas callejeros. Paseamos un rato por ella, pero los precios son acordes al lugar en el que estamos, por lo que regresamos a la playa para por lo menos aprovechar y ver desde ahí el atardecer.

Hoy empezamos el día visitando el CBD o distrito financiero de Los Ángeles. Éste es el corazón económico de la ciudad, con sedes y oficinas de las principales empresas, bancos… Y un skyline icónico lleno de rascacielos. Los más famosos, el del Ayuntamiento que aparece en Blade Runner o el del US Bank Tower en Batman el Caballero Oscuro.

Y no podemos irnos de esta zona sin acercarnos al Crypto.com Arena (o Staples Center para los vintage), la casa de los Ángeles Lakers y que alguno se emocione viendo a sus ídolos de los que tiene camisetas de basket…

En las afueras del estadio hay una especie de “paseo de las leyendas” o “legends walk” donde figuras de bronce a tamaño real representan a las grandes estrellas de la casa, como Magic Johnson, Abdul-Jabbar, Shaquille O’Neal o Kobe Bryant.

Paseamos un poco más por estas enormes avenidas del centro histórico (si se puede llamar así) en las que vemos antiguos teatros de los años 60 que nos encantan, tiendas de artículos vintage, enormes bibliotecas de libros antiguos… un aire bohemio muy chulo.

Para pasar la tarde damos un cambio de aires completo y nos acercamos al barrio de Beverly Hills, a ver si vemos a algún famoso de compras por las lujosas tiendas de Rodeo Drive. Nos damos un paseo por sus calles, a lo Pretty Woman, aunque sin las compras (ya le gustaría a una que yo me sé).

Y recorremos en coche la ladera de la montaña, donde están las casas realmente lujosas. Sin embargo, todas están protegidas con muros y puertas de seguridad enormes, por lo que no se ve prácticamente nada. En algunas hay seguridad en la puerta, aunque la mayoría te deja pararte delante sin decirnos nada. Excepto en la de Leonardo Di Caprio, que el de seguridad se viene corriendo a gritos a por nosotros “¡Go away, go away!”. Después de esta tarde de lujos, nos subimos a nuestro coche y regresamos a nuestra habitación de alquiler en un barrio a las afueras, a cenar y dormir que mañana es un día muy importante.

Suena la alarma a las 05:30 y Scheherezade se levanta de un brinco de la cama, ¿por qué será?

Desayunamos algo rápido, nos cargamos de agua y comida y nos subimos al coche, para conducir los 20 kilómetros que nos separan antes de que las carreteras angelinas empiecen a atascarse.  

A las 07:15 estamos dejando el coche en el enorme aparcamiento de millones de pisos que hay preparado para los días más duros y cogemos el trenecito eléctrico que nos acerca hasta la puerta de entrada.

Y aquí, ya si, la magia lo invade todo… ¡estamos en Disneyland Resort! De fondo se escuchan las bandas sonoras de las películas, todo está lleno de orejas de ratón y la gente que empieza a llegar a la cola de entrada va con sonrisas enormes.

Disneyland Resort, en Anaheim, fue inaugurado el 17 de julio de 1955 y fue el primer parque temático de Disney. Además, el mismo Walt Disney participó muy activamente en su diseño y desarrolló y fue el único que vio terminado y abierto al público antes de su fallecimiento.

A las 8 en punto abren las puertas y toda la marabunta de gente que estábamos esperando, salimos corriendo en dirección a la que dicen es la atracción más chula del parque y que suele tener unas dos horas de cola: “Star Wars: Rise of the Resistance”.

Llegamos los primeros (Scheherezade ha corrido más que en toda su vida) y entramos en ella, que, desde el principio, toda la parte en la que hacer cola incluida, es una atracción en sí misma. 

¡Salimos flipando! Normal la fama que tiene. Es tan inmersiva que te metes completamente en el papel y te crees un soldado más de la resistencia luchando contra la Primera Orden.

Aprovechando que estamos en el universo Star Wars y que todavía es pronto, nos montamos en el resto de las atracciones de por aquí (súper chulas también) y paseamos viendo los increíbles decorados que hay.

Ahora ya si, después de haber disfrutado muchísimo de esta parte y prácticamente solos, con un poco más de calma, nos vamos a recorrer el resto del parque, buscando a los personajes, viajando por las películas de Disney y sacando millones de fotos.

Este resort, digamos, cuenta con dos parques: Disneyland Park, del que hablé antes y por el que nosotros empezamos, y Disney California Adventure Park, inaugurado en 2001, inspirado en California y que alberga todo el universo Marvel y Pixar. La entrada al resort puede ser individual, para visitar un solo parque durante todo el día, o doble, para poder moverte de uno a otro. Aunque aquí podríamos pasarnos varios días, en especial Scheherezade, por economizar algo hemos comprado la de los dos parques en un día.

Así que, a las 11 de la mañana, nos movemos al parque que se encuentra justo enfrente, a Disney California Adventure Park.

Empezamos por la parte de Marvel, que a Carlos le flipa y que tiene atracciones muy chulas. De hecho, la que más nos gusta de todo el parque, como atracción en sí, está en esta zona y es la de Guardianes de la Galaxia. Bajamos de ella muertos de risa y casi afónicos de tanto gritar.

Seguimos por este parque, disfrutando de su decorado de Coco, Del Revés, Cars… ¡qué bonito! Y, por supuesto, no nos perdemos el desfile de las 3 de la tarde, donde salen todos los personajes y enormes carrozas súper chulas de cada película.

Se empieza a notar ya un poquito el cansancio, pero seguimos perdiéndonos por el parque, viendo sus tiendas de regalos con merchandising chulisimo…

Hasta que cae la noche, y llega el momento de que el parque, y sobre todo su castillo, se iluminen y sea el espectáculo de fuegos.

Cuando acaba quedan aún unos minutos para las 10 que es la hora del cierre del parque. Carlos me chiva que ha leído por ahí que, si antes de las 10 estás haciendo cola en una atracción, esperan hasta que llegue tu turno y te montes, aunque sean las 11 de la noche… ¿os imagináis que hemos hecho no?

Como Star Wars ha sido una de las que más nos ha gustado, y Carlos es un verdadero friki, nos vamos corriendo hasta ella y conseguimos montarnos una vez más, esta vez con menos prisas y viendo cosas que esta mañana no habíamos visto.

Yendo hacia la salida disfrutamos del parque por última vez, de la calma que hay ahora, de andar completamente solos por él… Y así termina un día increíble, súper cansado, pero de los más felices.

Pero es que el día de hoy tampoco va a quedarse atrás… ¡nos vamos a los estudios de Universal!

Universal Studios Hollywood es parque temático y a la vez aloja los estudios de cine de la compañía Universal, los cuales se pueden visitar, como si fuera una atracción más del parque, en un recorrido cerrado.

Como ya le hemos cogido el gusto a las carreras mañaneras, según abren las puertas del parque salimos corriendo hacia la atracción del mundo de Harry Potter. Llegamos de nuevo los primeros y entramos del tirón en el castillo de Hogwarts, donde ya en el camino comienza la diversión.

El parque tiene varias zonas, ambientadas en algunas de las principales producciones de la compañía. Harry Potter, de las más chulas y que más nos gustan (no somos objetivos, también es cierto), Los Simpson, Jurassic Park, Los Minions, La Momia, Transformers y, su último estreno, el mundo de Mario Bross.

No sabemos si es porque es entre semana o qué, pero la verdad es que el parque está bastante vacío, tanto que nos montamos en todas las atracciones sin hacer cola, excepto la de Mario Bross que si tiene algo más de cola. A diferencia de las atracciones tradicionales, como las que puede haber más en Disney, las de Universal Studios se basan en realidad virtual y simuladores. Para gustos, está claro, pero a mí me parecen la caña lo que te meten en el papel y los meneos que te dan.

Pero si tenemos que destacar algo del parque (que nos ha gustado muy mucho) es el tour por los estudios de cine de Universal. Y no es por el tour en sí, que también tiene partes chulísimas donde te meten en el interior de algunas películas grabadas con realidad virtual como “Kong vs Godzila” en la que de verdad piensas que te vas a caer dentro de la boca de cualquiera de estos dos y vas a morir devorado. No, lo más increíble que nos ha tocado ha sido el guía que nos iba explicando todas las cosas. Hora y media ha durado la visita y hora y media que no hemos podido dejar de reír. Increíble. Al acabar nos hemos acercado a hablar con él, a darle las gracias por el buen rato que nos ha hecho pasar y hasta él nos ha reconocido que no podía mirarnos porque le entraban también ganas de reír.

Igual que ayer, apuramos las atracciones hasta el último minuto, para disfrutar de ese momento de calma y parque vacío que hay después. Acabamos el día completamente molidos, pero con una sonrisa enorme.

Después de una semana por la ciudad de las estrellas, la cual nos ha llamado bastante la atención por todo lo que hemos comentado ya del fentanilo, pero que nos ha gustado y, sobre todo, nos ha acercado a todas las películas, tanto de dibujos como no, con las que hemos crecido desde pequeños, toca decir hasta luego para ir a dos de los parques nacionales que más ganas teníamos antes de venir y que, por un momento, la nieve no nos dejó visitarlos.